El Ácarosutra


La fecundación de los ácaros es siempre interna, pero la forma como pasa el esperma del cuerpo del macho al de la hembra varía mucho en las diferentes especies. Se pueden distinguir tres formas fundamentales:

1) Por medio de un pene u órgano copulador, que inyecta directamente los espermatozoides al cuerpo de la hembra, a través de su abertura genital.

2) Con ayuda de los quelíceros provistos de espermadáctilos, que funcionan como órganos copuladores y ayudan a introducir el esperma, en este caso a orificios especiales situados cerca de las patas. La aparente abertura genital de la hembra, en estos casos, no funciona como vulva sino que a través de ella salen los huevos.

3) Por medio de espermatóforos, es decir, pequeños saquitos dentro de los cuales se conserva el esperma; hay de dos tipos, sin pedicelo, pasando entonces directamente de la abertura genital del macho al de la hembra, cuyos cuerpos están vientre con vientre; o con pedicelo, en cuyo caso los machos depositan los espermatóforos en el suelo, pegándolos al sustrato mediante un pequeño tubérculo; las hembras, sexualmente maduras, que encuentren estos espermatóforos, se encargarán de introducirlos ellas mismas a su organismo, a través de la abertura genital.



La mayor parte de los ácaros ponen huevos, o sea, que son ovíparos; otros son ovovivíparos, es decir, que ponen huevos, pero llevan adentro un embrión ya formado y próximo a nacer; por último, hay especies vivíparas, que dan nacimiento directamente a organismos ya formados


Hoffman, A. (1998) Animales desconocidos: relatos acarológicos. México; Fondo de Cultura Económica.